Pollo relleno de champiñones con mantequilla de ajo y queso
Una receta jugosa, aromática y perfecta para ocasiones especiales
El pollo relleno es uno de esos platos que transforman un ingrediente cotidiano en una preparación digna de celebración. En esta receta, el pollo se rellena con una mezcla cremosa de champiñones salteados, queso fundente y mantequilla de ajo, logrando una carne extremadamente jugosa, llena de aroma y con un interior irresistible. Es un plato ideal para comidas familiares, fiestas, Navidad o cualquier momento en el que quieras sorprender sin complicarte demasiado.
La combinación de los champiñones con el ajo y el queso aporta profundidad de sabor, mientras que la mantequilla aromatizada garantiza un pollo tierno y dorado, con una piel crujiente y sabrosa.
Ingredientes (4–6 personas)
Para el pollo
- 1 pollo entero deshuesado (aprox. 1,5–2 kg)
(también se pueden usar pechugas abiertas en libro) - Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- ½ cucharadita de tomillo, romero o hierbas provenzales
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Para el relleno
- 250 g de champiñones frescos
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes de ajo
- 150–200 g de queso rallado (mozzarella, emmental, gouda o mezcla)
- 2 cucharadas de mantequilla
- Perejil fresco picado
- Sal y pimienta al gusto
Para la mantequilla de ajo
- 80 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 3 dientes de ajo muy picados o rallados
- 1–2 cucharadas de perejil fresco picado
- 1 pizca de sal
Preparación paso a paso
1. Preparar el relleno de champiñones
Comienza limpiando los champiñones con un paño húmedo o papel de cocina. Evita lavarlos bajo el grifo para que no absorban agua. Pícalos finamente junto con la cebolla y los dientes de ajo.
En una sartén amplia, derrite las dos cucharadas de mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe lentamente hasta que esté transparente y ligeramente dorada. Incorpora el ajo y cocina unos segundos, solo hasta que desprenda su aroma.
Agrega los champiñones picados, salpimenta y cocina a fuego medio-alto. Al principio soltarán bastante agua; continúa cocinando hasta que el líquido se evapore por completo y el salteado quede seco y concentrado en sabor. Retira del fuego y deja templar.
Una vez tibio, mezcla los champiñones con el queso rallado y el perejil fresco. Reserva el relleno.
2. Preparar la mantequilla de ajo
En un bol pequeño, mezcla la mantequilla blanda con el ajo picado, el perejil y la sal. Trabaja bien la mezcla hasta obtener una crema homogénea y aromática. Esta mantequilla será clave para aportar jugosidad y sabor tanto al interior como al exterior del pollo.
3. Rellenar el pollo
Coloca el pollo deshuesado sobre una tabla, con la piel hacia abajo. Salpimenta el interior y espolvorea el pimentón y las hierbas aromáticas.
Unta el interior con una parte de la mantequilla de ajo, asegurándote de cubrir bien toda la superficie. A continuación, distribuye el relleno de champiñones y queso de manera uniforme, sin sobrecargar para evitar que se salga al cerrarlo.
Enrolla o cierra el pollo con cuidado y átalo con hilo de cocina para mantener la forma. Si usas pechugas, puedes cerrarlas con palillos.
4. Horneado perfecto
Precalienta el horno a 180 °C (calor arriba y abajo). Coloca el pollo en una fuente para horno ligeramente engrasada.
Unta el exterior del pollo con el resto de la mantequilla de ajo y añade un chorrito de aceite de oliva. Esto ayudará a que la piel se dore y quede crujiente.
Introduce la fuente en el horno y cocina durante 70 a 90 minutos, dependiendo del tamaño del pollo. Cada 20 minutos, riega el pollo con sus propios jugos para mantenerlo jugoso y lleno de sabor. Si ves que se dora demasiado rápido, cúbrelo ligeramente con papel de aluminio.
El pollo estará listo cuando esté bien dorado y al pincharlo, los jugos salgan claros.
5. Reposo y corte
Una vez fuera del horno, deja reposar el pollo durante 10 minutos antes de cortarlo. Este paso es fundamental para que los jugos se redistribuyan y el relleno se mantenga firme al servir.
Corta en rodajas gruesas y sirve caliente.
Consejos y variaciones
- Puedes añadir espinacas salteadas, jamón, bacon crujiente o nueces picadas al relleno.
- Sustituye parte del queso por queso crema para un interior aún más cremoso.
- Un chorrito de vino blanco o caldo de pollo en la bandeja aporta un extra de sabor.
- Para una versión más ligera, usa pechuga de pollo y reduce la cantidad de mantequilla.
Acompañamientos ideales
Este pollo relleno combina perfectamente con:
- Puré de patatas cremoso
- Verduras asadas al horno
- Arroz blanco o arroz con hierbas
- Ensalada fresca con vinagreta suave
