Tarta Salada de Queso y Cebolla
Una receta clásica, cremosa y reconfortante que nunca falla
La tarta salada de queso y cebolla es uno de esos platos que combinan sencillez, tradición y sabor en cada bocado. Con ingredientes básicos y una preparación accesible, se convierte en una opción perfecta tanto para una comida diaria como para una ocasión especial. Su interior cremoso, lleno de matices, contrasta con una base crujiente que la hace irresistible desde el primer corte.
Esta receta, de raíces europeas y muy similar a la clásica quiche, ha conquistado cocinas de todo el mundo gracias a su versatilidad. Puede servirse caliente, templada o fría, adaptarse a distintos tipos de quesos y acompañarse con innumerables guarniciones. Además, es ideal para preparar con antelación, llevar al trabajo, a un picnic o compartir en reuniones familiares.
En este artículo descubrirás cómo preparar una tarta salada de queso y cebolla paso a paso, con trucos para que quede perfecta, opciones de personalización y consejos para conservarla correctamente.
El encanto de la cebolla bien cocinada
La cebolla es la gran protagonista de esta receta. Cuando se cocina lentamente, pierde su picor y desarrolla un sabor dulce y profundo que armoniza de forma espectacular con el queso. Este proceso de cocción suave es clave para lograr una tarta equilibrada y sabrosa.
No se trata de freír la cebolla a fuego alto, sino de pocharla con paciencia, permitiendo que se vuelva tierna, jugosa y ligeramente dorada. Este detalle marca la diferencia entre una tarta común y una realmente deliciosa.
El queso: el alma cremosa de la tarta
El queso aporta cuerpo, sabor y textura. Puedes utilizar un solo tipo de queso o combinar varios para conseguir un resultado más complejo. Los quesos que mejor funcionan en esta receta son aquellos que funden bien y aportan cremosidad sin dominar en exceso.
Algunas excelentes opciones son:
Ingredientes
Para la base
- 1 lámina de masa quebrada o masa brisa
- 1 cucharada de mantequilla o aceite para el molde
Para el relleno
- 3 cebollas grandes
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 3 huevos grandes
- 200 ml de nata para cocinar (crema de leche)
- 200 g de queso rallado (mezcla o uno solo)
- 40–50 g de queso parmesano rallado (opcional)
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
- ½ cucharadita de nuez moscada (opcional)
- Tomillo, orégano o hierbas provenzales (opcional)
