Tarta de Queso y Fresa
Cremosa, fresca y con un toque frutal
Esta tarta combina una base crujiente de galleta, un relleno de queso cremoso y una cobertura de fresas frescas o en salsa, creando un postre que encanta a todos.
Ingredientes (molde de 20–22 cm)
Base
- 200 g de galletas tipo digestive o María
- 100 g de mantequilla derretida
Relleno de queso
- 400 g de queso crema a temperatura ambiente
- 200 g de crema de leche o nata
- 100 g de azúcar
- 3 huevos grandes
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Ralladura de 1 limón (opcional, para aroma)
Cobertura de fresa
- 200 g de fresas frescas
- 2–3 cucharadas de azúcar (según dulzor de la fruta)
- 1 cucharadita de jugo de limón
Preparación paso a paso
1️⃣ Preparar la base
- Tritura las galletas hasta que queden finas.
- Mezcla con la mantequilla derretida hasta obtener una masa húmeda.
- Presiona la mezcla en el fondo de un molde desmontable.
- Refrigera mientras preparas el relleno.
2️⃣ Preparar el relleno
- Bate el queso crema con el azúcar hasta que quede suave y sin grumos.
- Agrega los huevos uno a uno, mezclando bien.
- Incorpora la crema de leche, la vainilla y la ralladura de limón. Mezcla suavemente hasta integrar.
3️⃣ Hornear la tarta
- Precalienta el horno a 160 °C.
- Vierte el relleno sobre la base de galleta.
- Hornea 40–50 minutos, hasta que los bordes estén firmes y el centro ligeramente tembloroso.
- Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera mínimo 2 horas antes de agregar la cobertura.
4️⃣ Preparar la cobertura de fresa
- Lava y corta las fresas en mitades o cuartos.
- Mezcla con azúcar y jugo de limón.
- Deja reposar 10–15 minutos para que suelten jugo y se forme una especie de salsa ligera.
5️⃣ Montar la tarta
- Coloca las fresas sobre la tarta fría.
- Si lo deseas, añade un poco de jugo de fresa por encima para un acabado brillante.
Consejos y variaciones
- Base alternativa: utiliza galletas de chocolate o integrales para un sabor distinto.
- Cobertura variada: reemplaza fresas por frambuesas, arándanos o una mezcla de frutas.
- Cheesecake sin horno: prepara el relleno con gelatina hidratada para que cuaje en la nevera sin hornear.
- Tarta más ligera: sustituye parte de la crema de leche por yogur natural.
- Decoración: añade hojas de menta o ralladura de chocolate blanco para un toque especial.
Resultado final
- Base crujiente y dorada
- Relleno cremoso y suave
- Cobertura fresca y ligeramente dulce
- Un postre que combina textura y sabor de manera perfecta
⏱ Tiempo total: 1 hora 15 minutos + 2 horas de refrigeración
