Rollito de Patatas Salado: La Receta Reconfortante que Conquista con Cada Bocado
1. Cocer las patatas correctamente
El primer paso, y uno de los más importantes, es la cocción de las patatas. Pela las patatas y colócalas en una olla grande con abundante agua fría y una buena pizca de sal. Llévalas a ebullición y cuécelas hasta que estén muy blandas, lo suficiente como para pincharlas fácilmente con un cuchillo sin resistencia.
Una vez listas, escúrrelas muy bien. El exceso de agua puede arruinar la textura de la masa, haciéndola pegajosa y difícil de trabajar.
Pasa las patatas calientes a un bol amplio y tritúralas inmediatamente con un prensapuré o un pasapurés. Evita usar batidora, ya que puede volverlas gomosas. El objetivo es obtener un puré liso, sin grumos y bien seco.
2. Preparar la masa de patatas
Deja que el puré se entibie unos minutos antes de añadir el resto de ingredientes. Incorpora el huevo, el queso parmesano rallado, la sal y la pimienta. Mezcla bien hasta integrar.
A continuación, añade la harina poco a poco. Primero mezcla con una cuchara y luego continúa con las manos, amasando suavemente hasta obtener una masa homogénea, blanda y ligeramente elástica.
La textura ideal es similar a la de la masa de ñoquis: suave, manejable y que no se pegue excesivamente a las manos. Si notas que la masa está muy húmeda, añade un poco más de harina, siempre con cuidado para no endurecerla.
3. Formar la base del rollito
Coloca una hoja grande de film transparente sobre la encimera. Pon la masa encima y cúbrela con otra hoja de film o espolvorea ligeramente con harina.
Con la ayuda de un rodillo, estira la masa formando un rectángulo uniforme de aproximadamente 1 centímetro de grosor. Procura que los bordes queden regulares para facilitar el enrollado.
Este paso es clave para conseguir un rollito bien formado y con un grosor equilibrado en todas sus partes.
4. Rellenar con jamón y queso
Distribuye el jamón cocido sobre toda la superficie de la masa, cubriéndola de manera uniforme. A continuación, añade el queso scamorza ahumado en lonchas o rallado grueso. Este queso aporta un sabor intenso y un aroma delicioso al fundirse.
Espolvorea el queso parmesano rallado por encima del relleno. Este detalle potencia el sabor y ayuda a que el interior quede aún más sabroso y cremoso.
5. Enrollar con cuidado
Ayudándote del film transparente, comienza a enrollar la masa desde uno de los lados largos, apretando suavemente para que el rollito quede compacto pero sin aplastar el relleno.
Sella bien los bordes y los extremos para evitar que el queso se escape durante el horneado. Si lo deseas, puedes envolver el rollito en el film y dejarlo reposar en el refrigerador durante 15 minutos para que mantenga mejor la forma.
6. Horneado y acabado dorado
Coloca el rollito sobre una bandeja forrada con papel de hornear, con la parte del cierre hacia abajo. Pincela toda la superficie con el huevo batido, lo que le dará un color dorado y brillante al hornearse.
Introduce la bandeja en el horno precalentado a 180 °C (350 °F) y hornea durante 25 a 30 minutos, hasta que el exterior esté bien dorado y ligeramente crujiente. Si deseas un acabado más intenso, puedes activar el grill durante los últimos minutos, vigilando para que no se queme.
7. Reposo y corte
Una vez fuera del horno, deja reposar el rollito durante unos 5 a 10 minutos antes de cortarlo. Este tiempo permite que el queso se asiente y facilita obtener rodajas limpias y bien formadas.
Corta en rodajas de grosor medio y sirve caliente, disfrutando del contraste entre el exterior dorado y el interior suave y fundente.
Consejos clave para un resultado perfecto
- Usa patatas harinosas (amarillas o para puré) para una masa más ligera.
- No añadas demasiada harina: menos es más cuando se trata de suavidad.
- Escurre muy bien las patatas antes de triturarlas.
- Prueba el relleno antes de montar para ajustar la sal.
- Deja reposar el rollito antes de cortarlo para una mejor presentación.
Variaciones deliciosas del rollito de patatas
Una de las grandes virtudes de esta receta es su capacidad de adaptación. Aquí tienes algunas ideas para personalizarla:
Versión vegetariana
Sustituye el jamón por verduras salteadas como espinacas, champiñones, cebolla caramelizada o calabacín. Combínalas con queso para mantener la cremosidad.
Rollito de patatas y pollo
Utiliza pollo cocido o asado desmenuzado, mezclado con queso y un toque de hierbas aromáticas.
Con toque mediterráneo
Añade aceitunas negras, tomates secos y queso feta al relleno para un sabor más intenso.
Más crujiente
Espolvorea pan rallado o queso rallado extra sobre el rollito antes de hornear para una corteza más crujiente.
Cómo servir el rollito de patatas
Este plato se adapta a múltiples presentaciones:
- Como plato principal, acompañado de una ensalada verde.
- Como entrante, servido en rodajas más pequeñas.
- En una mesa para compartir, junto a otras preparaciones al horno.
- Acompañado de una salsa de yogur, crema agria o salsa de queso.
Conservación y recalentado
Si sobra, guarda el rollito en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 días. Para recalentarlo, lo ideal es usar el horno durante unos minutos para que recupere su textura original. Evita el microondas si quieres conservar el exterior crujiente.
Un plato sencillo que siempre triunfa
El rollito de patatas salado es la prueba de que no hacen falta técnicas complicadas ni ingredientes sofisticados para crear un plato memorable. Con una base humilde y un relleno sabroso, esta receta consigue reunir tradición, sabor y comodidad en cada bocado.
Es perfecta para compartir, fácil de adaptar y tan deliciosa que, una vez la pruebes, seguro querrás repetirla. Una receta que reconforta, sorprende y se convierte, sin duda, en un clásico del hogar.
