Receta Fácil de Pastel de Chocolate Sin Hornear: Cremoso y Delicioso
1. Hacer la base de galleta
- Tritura las galletas hasta que queden migas finas. Puedes usar un rodillo dentro de una bolsa resistente o un procesador de alimentos.
- Mezcla con mantequilla y cacao (si lo usas) hasta obtener una mezcla húmeda y compactable.
- Forma la base: coloca la mezcla en un molde desmontable forrado con papel manteca o ligeramente engrasado. Presiona con una cuchara o un vaso para que quede uniforme.
- Refrigera mientras preparas el relleno.
2. Preparar el relleno de chocolate
- Derrite el chocolate y la mantequilla juntos en baño María o en el microondas en intervalos de 20 segundos, removiendo hasta que quede brillante y suave.
- Calienta la crema a fuego medio-bajo hasta que esté a punto de hervir, luego retira del fuego.
- Mezcla la crema caliente con el chocolate y añade la vainilla, la pizca de sal y el azúcar glass. Remueve hasta obtener una crema homogénea y sedosa.
- Deja enfriar a temperatura ambiente durante 10 minutos, removiendo ocasionalmente.
3. Montar el pastel
- Vierte el relleno sobre la base de galleta y alisa la superficie con una espátula.
- Decora opcionalmente con frutos secos, virutas de chocolate o frutas frescas antes de que el chocolate se endurezca.
- Refrigera por al menos 4 horas (o toda la noche) para que adquiera la consistencia ideal.
4. Servir
Desmolda con cuidado y colócalo en un plato de presentación. Puedes agregar un toque final con cacao en polvo, frutas frescas o un poco de crema batida. ¡Corta en porciones y disfruta de su textura cremosa y sabor intenso!
Consejos para un pastel perfecto
- Elige un buen chocolate: mínimo 70% cacao para un sabor intenso; si prefieres dulce, mezcla con chocolate con leche.
- Textura sedosa: asegúrate de que la crema esté caliente al mezclarla con el chocolate para evitar grumos.
- Azúcar opcional: si tu chocolate ya es dulce, puedes omitir el azúcar glass.
- Varía la base: sustituye las galletas por cereales triturados, como cornflakes o arroz inflado, para un toque crujiente diferente.
- Molde desmontable: facilita el desmolde sin dañar la base o el relleno.
- No congelar: aunque es un postre frío, congelarlo puede afectar la textura cremosa del chocolate.
Variaciones creativas
- Chocolate y café: añade 1 cucharada de café instantáneo disuelto en agua caliente al relleno para un toque sofisticado.
- Chocolate y menta: incorpora 1/2 cucharadita de esencia de menta y decora con hojas frescas.
- Chocolate y frutos rojos: mezcla frambuesas o arándanos en el relleno o decora con un coulis de frutos rojos.
- Chocolate y coco: añade coco rallado a la base o espolvorea coco tostado sobre el relleno.
- Chocolate con licor: agrega 2 cucharadas de licor de naranja, Kahlúa o ron para un postre adulto.
Sugerencias para servir
- Postre elegante: acompaña con helado de vainilla o crema inglesa.
- Merienda rápida: combina con café o té caliente.
- Eventos: corta en porciones individuales para una presentación sofisticada.
- Con frutas: fresas, frambuesas o plátanos cortados son ideales para contraste de sabor.
Conservación
- Refrigerador: cubre con film transparente o guárdalo en un recipiente hermético; dura hasta 5 días.
- Evita la humedad: si tu clima es húmedo, coloca un poco de papel absorbente debajo del pastel.
- No dejar a temperatura ambiente: el chocolate puede ablandarse y perder consistencia.
Conclusión
El pastel de chocolate sin hornear es rápido, fácil y espectacular. Perfecto para improvisar un postre gourmet en casa o sorprender a tus invitados sin complicaciones. Su textura cremosa, sabor intenso y posibilidades de personalización lo convierten en un básico que todos deberían conocer.
¿Te animas a probarlo? Comparte tu versión, cuéntanos tu variación favorita y disfruta de cada bocado de este delicioso pastel de chocolate sin hornear.
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