PUDÍN DE ARROZ A LA ANTIGUA

  1. Lava ligeramente el arroz.
  2. Colócalo en una olla con las 2 tazas de agua.
  3. Añade la rama de canela y la piel de limón.
  4. Cocina a fuego medio hasta que el agua se consuma y el arroz esté tierno.

Este primer hervor:

  • Abre el grano
  • Evita que quede duro
  • Permite absorber mejor la leche después

Añadir la leche (con paciencia)

Una vez absorbida el agua:

  1. Retira la canela y el limón.
  2. Añade la leche caliente, poco a poco.
  3. Baja el fuego al mínimo.
  4. Cocina durante 20–25 minutos, removiendo con frecuencia.

El arroz debe quedar:

  • Cremoso
  • Jugoso
  • No seco
  • No aguado

👉 Recuerda: aún irá al horno.

Deja entibiar.

La mezcla del pudín: suavidad ante todo

En las recetas antiguas se insistía mucho en no batir fuerte. El aire es enemigo del pudín.

Preparación correcta:

  1. En un bol grande, bate suavemente los huevos con el azúcar.
  2. Añade la pizca de sal.
  3. Incorpora la vainilla y la canela en polvo si decides usarlas.
  4. Agrega el arroz con leche poco a poco, mezclando con cuchara o varilla manual.
  5. Incorpora las pasas al final.

La mezcla debe ser homogénea, sin espuma.

El horneado lento: el gran secreto

Este paso distingue al pudín “a la antigua” del moderno.

Preparación del horno:

  • Precalienta a 160–170 °C.
  • Prepara una bandeja profunda para el baño María.
  • Calienta agua (no hirviendo).

Cocción:

  1. Vierte la mezcla en el molde acaramelado.
  2. Coloca el molde dentro de la bandeja.
  3. Añade agua caliente hasta cubrir la mitad del molde.
  4. Hornea durante 50–60 minutos.

El pudín está listo cuando:

  • Los bordes están firmes
  • El centro tiembla ligeramente
  • No está seco ni duro

👉 Si el horno está muy fuerte, el pudín se cuaja de golpe y pierde cremosidad.

El reposo: tan importante como la cocción

Antiguamente se decía:

“El pudín no se come caliente”.

Y tenían razón.

Reposo ideal:

  1. Retira del horno.
  2. Deja enfriar a temperatura ambiente.
  3. Lleva a la nevera mínimo 4 horas, mejor toda la noche.

Durante este tiempo:

  • Se asienta la textura
  • Se integran los sabores
  • El caramelo se vuelve sedoso

Al día siguiente está en su punto máximo.

El desmoldado tradicional

  1. Pasa un cuchillo por los bordes.
  2. Coloca un plato grande encima.
  3. Da la vuelta con decisión.

El caramelo caerá lentamente, bañando el pudín.

Secretos de abuela que nunca fallan

  • 🔸 Usa leche entera, nunca desnatada
  • 🔸 No batas los huevos como bizcochuelo
  • 🔸 El arroz debe estar bien cocido antes del horno
  • 🔸 El baño María es obligatorio
  • 🔸 El reposo no se negocia

Variaciones antiguas y populares

Pudín de arroz sin horno

  • Cocina a fuego muy bajo, tapado, hasta que cuaje.
  • Remueve con cuidado.

Pudín de arroz con coco

  • Sustituye ⅓ de la leche por leche de coco.
  • Aroma tropical, muy tradicional en algunas regiones.

Pudín de arroz menos dulce

  • Reduce el azúcar a ½ taza.
  • El sabor del arroz y la leche se aprecia más.

Pudín sin huevo

  • Más cercano al arroz con leche espeso.
  • Menos firme, pero muy cremoso.

Conservación

  • Nevera: hasta 4 días.
  • Siempre tapado.
  • No congelar (pierde textura).

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