Pollo con Arroz y Salsa de Tomate

Comienza calentando el aceite en una olla grande. Salpimenta el pollo por todos los lados y dóralo en el aceite caliente. El objetivo es que el pollo tome un color dorado y suelte parte de sus jugos, lo que aportará mucho sabor al plato. No es necesario cocinarlo por completo en este paso, solo sellarlo.

Una vez dorado, retira el pollo y reserva. Este paso ayuda a que la carne quede más jugosa y con un sabor más intenso.

Paso 2: Sofrito base

En la misma olla, añade la cebolla y el pimiento (si lo usas). Sofríe a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y el pimiento esté suave. Luego agrega el ajo y cocina por un minuto más. Este sofrito es la base de sabor de todo el plato, así que es importante que quede bien hecho.

Si la olla está muy seca, puedes añadir una cucharada de aceite más o un poco de agua para que no se queme el ajo.

Paso 3: Preparar la salsa de tomate

Añade el tomate triturado y el concentrado al sofrito. Mezcla bien y agrega el pimentón, comino y las hojas de laurel. Deja cocinar a fuego medio durante 10 minutos, para que la salsa reduzca un poco y los sabores se concentren. Si deseas, puedes añadir una cucharadita de azúcar para equilibrar la acidez del tomate.

Esta salsa debe quedar espesa y aromática, lista para impregnar el arroz y el pollo.

Paso 4: Cocción del pollo

Vuelve a colocar el pollo en la olla y añade el caldo de pollo o agua caliente. Tapa la olla y deja cocinar a fuego lento durante 25–30 minutos, hasta que el pollo esté tierno y bien cocido. Si usas pollo con hueso, este tiempo puede ser ideal para que la carne se suelte con facilidad.

Es importante cocinar a fuego lento para que el pollo se cocine de manera uniforme y quede jugoso.

Paso 5: Cocinar el arroz

Cuando el pollo esté casi tierno, añade el arroz directamente a la olla. Ajusta la sal y mezcla suavemente para que el arroz se distribuya bien en la salsa. Cocina a fuego medio-bajo con la olla tapada durante 15–20 minutos, o hasta que el arroz esté tierno y haya absorbido el líquido.

Es importante no remover demasiado el arroz mientras se cocina, para evitar que se vuelva pastoso. Si ves que necesita más líquido, puedes añadir un poco más de caldo caliente.

Cómo servir

Sirve el arroz en un plato y coloca los trozos de pollo encima. Puedes añadir un poco de la salsa por encima para que quede más jugoso. Una guarnición fresca como ensalada verde, tomate o aguacate complementa perfectamente el plato.

Si quieres un toque final, espolvorea un poco de perejil picado o cilantro por encima.

Consejos para un resultado perfecto

  • El pollo con hueso aporta más sabor, pero también puedes usar pechuga si prefieres una opción más ligera.
  • No remover el arroz durante la cocción para que quede suelto.
  • Usa caldo caliente para no cortar la cocción del arroz.
  • Si te gusta más jugoso, añade un poco más de caldo, pero sin excederte.
  • Si prefieres un arroz más seco, reduce el líquido en 1/2 taza.

Variaciones que puedes probar

  • Pollo con arroz y verduras: añade zanahoria, guisantes o pimiento.
  • Pollo con arroz al estilo paella: añade azafrán o colorante y verduras.
  • Pollo con arroz y curry: añade curry en polvo y leche de coco.
  • Pollo con arroz y salsa cremosa: añade un poco de nata o crema al final.

Conclusión

Esta receta de pollo con arroz y salsa de tomate es una opción perfecta para una comida completa, nutritiva y muy sabrosa. Su sabor casero y su textura suave la convierten en un plato ideal para cualquier ocasión, especialmente cuando buscas algo sencillo pero delicioso.

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