Panqueques al Estilo Antiguo
1. Mezclar los ingredientes secos
En un bol amplio coloca la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la pizca de sal. Mezcla con una cuchara para que todo quede bien distribuido.
Este paso, aunque simple, es importante para que los panqueques crezcan de manera uniforme.
2. Incorporar los líquidos
Agrega el huevo al centro del bol y comienza a mezclar suavemente. Luego añade la leche poco a poco, sin batir en exceso. Por último, incorpora la manteca derretida.
👉 Consejo antiguo:
No busques una masa perfectamente lisa. Algunos pequeños grumos son normales y ayudan a que los panqueques queden más tiernos.
3. Dejar reposar la masa
Este paso era muy común en las recetas de antes. Deja reposar la masa entre 5 y 10 minutos a temperatura ambiente.
¿Por qué es importante?
- La harina se hidrata mejor
- La textura mejora
- Los panqueques quedan más suaves
4. Preparar la sartén
Calienta una sartén a fuego medio. Si tienes una sartén de hierro o antiadherente bien usada, mejor aún. Engrasa ligeramente con manteca o aceite y retira el exceso con papel de cocina.
La sartén debe estar caliente, pero no humeando.
5. Cocinar los panqueques
Vierte un cucharón de masa en el centro de la sartén. No la extiendas demasiado; deja que se acomode sola.
Cuando empiecen a aparecer burbujas en la superficie y los bordes se vean secos, es momento de dar la vuelta.
Cocina el otro lado 1 o 2 minutos más, hasta que esté dorado.
📌 Tradición popular:
El primer panqueque casi siempre sale imperfecto… y eso es parte del ritual.
6. Repetir y mantener calientes
Repite el proceso hasta terminar la masa. Puedes apilar los panqueques en un plato y cubrirlos con un paño limpio para mantenerlos tibios.
Formas clásicas de servirlos
Así se servían los panqueques “de antes”, sin excesos:
- Con manteca y azúcar espolvoreada
- Con miel, melaza o arrope
- Con mermelada casera
- Con dulce de leche
- Acompañados de café con leche, té o leche caliente
Para una versión salada:
- Con queso fresco
- Con jamón
- Con huevo frito encima
Consejos de abuela que marcan la diferencia
- 🔸 No batas la masa como si fuera bizcochuelo
- 🔸 Fuego medio siempre, la paciencia es clave
- 🔸 Usa manteca si quieres sabor auténtico
- 🔸 No presiones el panqueque al cocinarlo
- 🔸 Si se pegan, la sartén no está bien caliente o falta grasa
Variaciones antiguas muy comunes
Panqueques sin huevo
Antes, cuando el huevo escaseaba, se hacía así:
- Elimina el huevo
- Agrega 1 cucharada extra de aceite
Quedan un poco más finos, pero muy ricos.
Panqueques rústicos
- Sustituye ¼ de la harina por harina integral
- Añade una pizca de canela
Más saciantes y con sabor campestre.
Panqueques de agua
La versión más humilde:
- Sustituye la leche por agua
- Usa un poco más de grasa
Sorprendentemente buenos.
Conservación
- Se pueden guardar en la nevera hasta 2 días
- Se recalientan en sartén o tostadora
- También se pueden congelar separados por papel
