Masa de Pizza Casera – Fácil y Rápida
Introducción
Hacer pizza en casa no solo es divertido, sino también delicioso y más saludable que muchas opciones compradas. La clave está en una masa casera bien hecha: aireada, elástica y con un sabor que haga que tus toppings brillen.
Con esta receta aprenderás a hacer masa sin complicaciones, usando ingredientes básicos que casi siempre tenemos en la cocina. Además, es rápida, ideal para preparar una pizza en menos de 1 hora si seguimos algunos trucos.
Ingredientes (Para 2 pizzas medianas)
- 500 g de harina de trigo (puede ser de fuerza o todo uso)
- 325 ml de agua tibia
- 10 g de sal
- 7 g de levadura seca activa (o 20 g de levadura fresca)
- 10 ml de aceite de oliva extra virgen
- 1 cucharadita de azúcar (opcional, ayuda a activar la levadura)
Tip: Para una masa más crujiente, puedes usar mitad harina de trigo y mitad harina de semolina.
Preparación Paso a Paso
1. Activar la levadura (si usas seca)
- Mezcla la levadura seca con el agua tibia (aprox. 35–40 °C) y el azúcar.
- Deja reposar 5–10 minutos hasta que se forme espuma en la superficie. Esto indica que la levadura está activa.
Tip: El agua no debe estar demasiado caliente para no matar la levadura.
2. Mezclar los ingredientes
- En un bol grande, coloca la harina y la sal.
- Haz un hueco en el centro y vierte la levadura activada y el aceite de oliva.
- Mezcla con una cuchara de madera o con la mano hasta formar una masa pegajosa.
3. Amasado
- Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada.
- Amasa durante 8–10 minutos hasta que la masa sea suave, elástica y no se pegue a las manos.
- Forma una bola y colócala en un bol ligeramente aceitado.
Tip profesional: Para una textura aún más ligera, realiza un amasado plegado: estira la masa, dóblala sobre sí misma y repite varias veces.
4. Primer levado
- Cubre el bol con un paño húmedo o film transparente.
- Deja reposar en un lugar cálido durante 30–45 minutos, hasta que la masa doble su tamaño.
Truco rápido: Si quieres acelerar el levado, coloca la masa en el horno apagado con la luz encendida, crea un ambiente ligeramente templado.
5. Formar la base de la pizza
- Una vez levada, divide la masa en dos partes iguales.
- Estira cada porción con las manos o rodillo hasta obtener un grosor uniforme (1–1,5 cm para pizza gruesa, 0,5 cm para pizza fina).
- Coloca la masa en una bandeja para horno previamente aceitada o cubierta con papel vegetal.
6. Prehorneado (opcional, para masa crujiente)
- Precalienta el horno a 220 °C.
- Hornea la base durante 5–7 minutos antes de agregar los toppings.
- Esto asegura que la masa no se humedezca con la salsa y quede más crujiente.
7. Agregar toppings y hornear
- Coloca salsa de tomate, queso y tus ingredientes favoritos.
- Hornea a 220 °C durante 12–15 minutos o hasta que el queso se derrita y la masa se dore.
Tip: Para pizza estilo italiana, deja que el borde quede ligeramente grueso y aireado, y no sobrecargues la pizza de ingredientes.
Consejos y Trucos
- Harina de fuerza: Contiene más gluten, ideal para una masa elástica y aireada.
- Aceite de oliva: Agrega sabor y ayuda a que la corteza quede dorada.
- Reposo prolongado (opcional): Si tienes tiempo, deja que la masa repose 2–3 horas o incluso toda la noche en la nevera. Esto desarrolla más sabor y textura.
- Horneado: Un horno bien precalentado y caliente hace que la masa quede crujiente y ligera.
- Variante rápida: Si tienes prisa, puedes usar levadura instantánea y estirar la masa sin esperar mucho tiempo de levado; aunque la textura será un poco diferente, seguirá siendo deliciosa.
Ideas de Toppings Clásicos
- Margherita: Tomate, mozzarella, albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva.
- Pepperoni: Mozzarella, rodajas de pepperoni y orégano.
- Vegetariana: Tomate, pimientos, champiñones, aceitunas y queso.
- Cuatro quesos: Mozzarella, gorgonzola, parmesano y ricotta.
- Estilo italiano: Jamón de Parma, rúcula, lascas de parmesano y aceite de oliva.
Presentación y Servido
- Corta la pizza en porciones triangulares o cuadradas según tu gusto.
- Puedes añadir un poco de rúcula fresca o unas gotas de aceite de oliva virgen al final para un acabado gourmet.
- Servir caliente es esencial para disfrutar la masa crujiente y el queso fundido.
Conclusión
Hacer masa de pizza casera es más fácil de lo que parece. Con unos pocos ingredientes, un poco de paciencia y algunos trucos, puedes crear una pizza deliciosa, saludable y personalizada. Además, es una actividad divertida para compartir en familia o con amigos, y el aroma del horno hará que todos se sientan como en una auténtica pizzería italiana.
