Espinacas Gratinadas con Huevo
Las espinacas gratinadas con huevo son una de esas recetas que demuestran que no hace falta complicarse para comer bien. Con ingredientes básicos, económicos y fáciles de encontrar, se consigue un plato completo, lleno de sabor y con una textura cremosa por dentro y dorada por encima que enamora a cualquiera. Es perfecta como cena ligera, como acompañamiento o incluso como plato principal si se sirve con un buen pan crujiente.
Además, esta receta destaca por su alto valor nutricional: las espinacas aportan vitaminas y minerales esenciales, el huevo suma proteínas de alta calidad y el queso añade cremosidad y carácter. El resultado es un plato equilibrado, saciante y muy versátil.
Beneficios de las espinacas con huevo
Antes de entrar en la receta, vale la pena destacar por qué este plato es tan buena elección:
- Rico en proteínas gracias al huevo y el queso
- Alto contenido en hierro, calcio y ácido fólico por las espinacas
- Apto para dietas bajas en carbohidratos
- Ideal para niños y adultos que no suelen amar las verduras
- Se puede adaptar fácilmente a versiones más ligeras o más contundentes
Es una receta que funciona tanto en el día a día como en una comida especial.
Ingredientes (2–3 personas)
- 400 g de espinacas frescas (o 300 g de espinacas congeladas, bien escurridas)
- 3 o 4 huevos (según el tamaño del molde y el apetito)
- 200 ml de crema de leche (nata para cocinar)
- 80–100 g de queso rallado (emmental, mozzarella, gouda o mezcla de quesos)
- 1 diente de ajo finamente picado
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
- Una pizca de nuez moscada (opcional, pero muy recomendable)
- 1 cucharada de aceite de oliva o mantequilla
