Bolitas de Butterfinger
1. Triturar los Butterfinger
Coloca las barras en una bolsa resistente y aplástalas con un rodillo, o tritúralas en un procesador. Deben quedar migas pequeñas con algo de textura.
2. Mezclar con el queso crema
En un bol, mezcla el Butterfinger triturado con el queso crema hasta obtener una masa homogénea, suave y moldeable.
👉 Si notas la mezcla muy blanda, llévala a la nevera 10–15 minutos.
3. Formar las bolitas
Con las manos ligeramente húmedas, toma pequeñas porciones y forma bolitas del tamaño de una nuez.
Colócalas sobre una bandeja con papel vegetal.
4. Refrigerar
Lleva las bolitas al frío durante 20–30 minutos para que se endurezcan un poco antes del baño de chocolate.
5. Cubrir con chocolate
Derrite el chocolate a baño María o en el microondas (en intervalos cortos).
Agrega la manteca o aceite de coco si deseas un acabado más brillante.
Sumerge cada bolita en el chocolate, escurre el exceso y vuelve a colocarlas en la bandeja.
6. Decorar y enfriar
Antes de que el chocolate se endurezca, decora con:
- Migas de Butterfinger
- Maní picado
- Chispas de chocolate
Refrigera hasta que el chocolate esté firme.
Resultado final
- Exterior: chocolate firme y brillante
- Interior: cremoso, dulce y crujiente
- Sabor: intenso, adictivo y absolutamente irresistible
Una de esas recetas que desaparecen en minutos 😄
Variaciones deliciosas
🔸 Con mantequilla de maní
Añade 1 cucharada de mantequilla de maní a la mezcla para potenciar el sabor.
🔸 Versión blanca
Cubre con chocolate blanco y decora con chocolate negro rallado.
🔸 Extra crujiente
Agrega maní tostado picado a la mezcla.
🔸 Sin Butterfinger
Puedes sustituir por:
- Snickers
- Twix
- Barritas de maní y caramelo
Conservación
- Nevera: hasta 5 días en recipiente hermético
- Congelador: hasta 1 mes
(Sácalas 5 minutos antes de servir)
