Albóndigas Griegas

La cocina griega es un universo de sabores frescos, aromas intensos y combinaciones que parecen simples, pero que en realidad son un arte. Uno de los platos más queridos y representativos de Grecia son los keftedes, conocidas popularmente como albóndigas griegas. Son pequeñas, jugosas, aromáticas y tienen ese toque de hierbas que las hace irresistibles. Son perfectas como aperitivo, como plato principal o como parte de un meze (una especie de degustación de platos pequeños).

Si alguna vez has probado la cocina griega, sabrás que uno de sus secretos es el uso de ingredientes frescos: hierbas, limón, aceite de oliva, ajo y especias. Y eso es precisamente lo que convierte a estas albóndigas en algo especial. No se trata solo de carne molida; se trata de una mezcla de sabores que despiertan el paladar y lo transportan a las costas del Mediterráneo.

En este artículo te explicaré cómo preparar albóndigas griegas auténticas, con todos los detalles, consejos y variantes. Si te gusta cocinar, te encantará esta receta porque es fácil, sabrosa y sorprendentemente versátil.

1. ¿Qué son los keftedes?

Los keftedes son albóndigas tradicionales de la cocina griega. La palabra “keftedes” proviene del término turco “köfte”, que significa albóndiga o carne picada. Esta receta ha viajado a lo largo de los siglos por toda la región mediterránea, adaptándose a cada país, pero manteniendo siempre su esencia: carne molida mezclada con hierbas, especias y pan para dar textura.

En Grecia, los keftedes se preparan en casa con frecuencia, especialmente en reuniones familiares o celebraciones. Son un plato que une a la gente, porque se comparten, se disfrutan y siempre quedan deliciosos.

2. Ingredientes para 20–24 albóndigas

Para preparar estas albóndigas griegas, necesitarás:

Ingredientes principales

  • 500 g de carne molida (puede ser de res, cordero o una mezcla)
  • 1 cebolla pequeña, rallada
  • 2 dientes de ajo, picados finamente
  • 1 huevo
  • 1/2 taza de pan rallado o pan remojado en leche
  • 1/4 taza de leche
  • 2 cucharadas de perejil fresco, picado
  • 1 cucharada de menta fresca, picada (o 1 cucharadita seca)
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de comino
  • Ralladura de 1 limón
  • Sal y pimienta al gusto
  • Aceite para freír

Ingredientes opcionales para acompañar

  • Yogur griego
  • Pepino rallado
  • Ajo
  • Limón
  • Eneldo o menta
  • Pan pita
  • Ensalada griega

3. Preparación paso a paso

Paso 1: preparar el pan

Si usas pan, remójalo en leche hasta que se ablande. Luego escúrrelo bien para evitar exceso de humedad.

Paso 2: mezclar los ingredientes

En un bol grande, coloca la carne molida y añade la cebolla rallada, el ajo, el huevo, el pan remojado, el perejil, la menta, el orégano, el comino, la ralladura de limón, sal y pimienta.

Mezcla bien con las manos o con una cuchara grande hasta que todos los ingredientes se integren. La mezcla debe quedar homogénea y con una textura que permita formar bolas.

Paso 3: refrigerar la mezcla

Una de las claves para que las albóndigas queden firmes es refrigerar la mezcla durante 30 minutos. Esto ayuda a que los sabores se integren y que la mezcla se compacte.

Paso 4: formar las albóndigas

Con las manos ligeramente húmedas, forma pequeñas bolas del tamaño de una nuez o de una pelota de golf. No las hagas demasiado grandes, porque se cocinan mejor y más uniformemente cuando son pequeñas.

Paso 5: freír o hornear

Tienes dos opciones:

Opción 1: freír

Calienta aceite en una sartén y fríe las albóndigas en tandas. Cocina hasta que estén doradas por todos lados y bien cocidas por dentro.

Opción 2: hornear

Colócalas en una bandeja con papel de horno y hornea a 200 °C durante 20–25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.

4. El secreto está en las hierbas

Lo que hace que las albóndigas griegas sean diferentes a otras albóndigas es el uso de hierbas frescas. En Grecia, el sabor fresco y aromático es esencial. La menta, el perejil y el orégano son los protagonistas.

La menta es especialmente importante porque le da ese toque refrescante que caracteriza a los keftedes. No es una hierba que se use en todas las albóndigas del mundo, pero en la cocina griega es casi imprescindible.

La ralladura de limón también aporta un sabor brillante y ligero que equilibra la grasa de la carne.

5. Salsa tzatziki: el acompañamiento perfecto

El tzatziki es una salsa clásica griega que combina perfectamente con los keftedes. Es fresca, cremosa y llena de sabor.

Ingredientes para tzatziki

  • 1 taza de yogur griego
  • 1/2 pepino rallado y escurrido
  • 1 diente de ajo picado
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Jugo de 1/2 limón
  • Sal y pimienta
  • Eneldo o menta (opcional)

Preparación

Mezcla todos los ingredientes en un bol y deja reposar 15 minutos en el refrigerador. Sirve frío junto a las albóndigas.

6. Acompañamientos ideales

Los keftedes se disfrutan mejor con:

  • Ensalada griega (tomate, pepino, cebolla, aceitunas, feta)
  • Pan pita
  • Arroz
  • Papas al horno
  • Salsa de tomate ligera
  • Aceitunas

La combinación de sabores es perfecta: el frescor del tzatziki, la textura del pan pita y el sabor intenso de las albóndigas.

7. Variantes deliciosas

Variante 1: keftedes con queso feta

Añade trozos de feta en el centro de cada albóndiga para un interior cremoso.

Variante 2: albóndigas griegas con salsa de tomate

Cocina las albóndigas en una salsa de tomate con orégano y sirve con arroz.

Variante 3: albóndigas griegas al horno

Hornea para una opción más ligera, sin perder sabor.

Variante 4: keftedes de cordero

Usa carne de cordero para un sabor más auténtico y profundo.

Variante 5: keftedes vegetarianos

Sustituye la carne por lentejas cocidas o garbanzos triturados y añade las mismas hierbas.

8. Consejos para que queden perfectas

1. No uses carne demasiado magra

La grasa aporta jugosidad. Si usas carne muy magra, las albóndigas pueden quedar secas. Lo ideal es una mezcla 80/20 (80% carne, 20% grasa).

2. Refrigera la mezcla

Esto ayuda a que se compacten y a que no se deshagan al cocinar.

3. No las hagas demasiado grandes

Si son pequeñas, se cocinan rápido y quedan jugosas.

4. Usa hierbas frescas

Si es posible, usa menta y perejil frescos. La diferencia es notable.

5. Ajusta el pan

Si la mezcla está muy húmeda, añade pan rallado. Si está muy seca, añade un poco de leche.

9. Preguntas frecuentes

¿Puedo usar solo carne de res?

Sí, pero la mezcla de res y cordero es más auténtica y sabrosa.

¿Se pueden congelar?

Sí. Puedes congelar las albóndigas crudas en una bandeja y luego guardarlas en una bolsa. Se mantienen bien hasta 3 meses.

¿Se pueden hacer sin huevo?

Sí, puedes usar una mezcla de pan rallado y leche para unirlas.

¿Qué tamaño deben tener?

Lo ideal es del tamaño de una nuez o una pelota de golf pequeña.

10. Conclusión

Las albóndigas griegas son un clásico que merece un lugar en tu cocina. Son fáciles de preparar, llenas de sabor y muy versátiles. Ya sea como aperitivo o como plato principal, siempre sorprenden. La combinación de carne, hierbas frescas, limón y especias crea un sabor único que transporta al Mediterráneo en cada bocado.

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