Muslos de Pollo al Horno con Patatas Asadas y Ajo

El plato casero que nunca falla: dorado por fuera, jugoso por dentro y lleno de sabor

Los muslos de pollo al horno con patatas asadas y ajo son una de esas recetas que nunca pasan de moda. Están presentes en la cocina cotidiana de miles de hogares porque reúnen todo lo que buscamos en un buen plato casero: ingredientes simples, preparación sencilla, aroma irresistible y un resultado que siempre satisface.

Este plato es perfecto tanto para una comida familiar de domingo como para resolver un almuerzo entre semana sin complicaciones. El horno hace casi todo el trabajo, permitiéndote disfrutar del proceso sin estar pendiente de la sartén.

En este artículo encontrarás una guía completa y detallada para preparar muslos de pollo al horno con patatas asadas y ajo, logrando una piel crujiente y una carne jugosa. Además, descubrirás trucos infalibles, errores comunes, variantes deliciosas y consejos para que el resultado sea perfecto incluso si no tienes mucha experiencia en la cocina.

Por qué esta receta funciona siempre

El secreto del éxito de esta receta está en el equilibrio. Los muslos de pollo tienen la cantidad justa de grasa natural, lo que los hace ideales para el horno. Durante la cocción, esa grasa se derrite lentamente, impregnando las patatas y los ajos de un sabor profundo y reconfortante.

A diferencia de otras piezas del pollo, los muslos:

  • Son más jugosos y difíciles de secar.
  • Admiten cocciones largas sin perder textura.
  • Absorben muy bien especias y marinados.
  • Son económicos y rendidores.

Las patatas, por su parte, se cocinan en los jugos del pollo, quedando tiernas por dentro y doradas por fuera, mientras que el ajo aporta un aroma inconfundible que transforma un plato simple en una experiencia deliciosa.

Ingredientes

Para 4 personas:

  • 8 muslos de pollo con piel
  • 1 kg de patatas
  • 6 a 8 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de pimentón dulce o ahumado
  • 1 cucharadita de tomillo seco o romero
  • 1 cucharadita de orégano
  • Sal a gusto
  • Pimienta negra recién molida a gusto
  • Jugo de 1 limón (opcional)
  • ½ vaso de caldo de pollo, agua o vino blanco (opcional)

Preparación paso a paso

1. Preparar las patatas

Lava bien las patatas y pélalas si lo deseas. Córtalas en rodajas gruesas, en cuartos o en gajos grandes. Es importante que todas tengan un tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme.

Colócalas en un bol, agrégales sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva. Mezcla bien y resérvalas.

2. Preparar el pollo

Revisa los muslos de pollo y retira cualquier resto de plumas. Lávalos rápidamente si es necesario y sécalos muy bien con papel de cocina. Este paso es fundamental para lograr una piel crujiente.

Coloca los muslos en un recipiente grande y condiméntalos con sal, pimienta, pimentón, tomillo y orégano. Agrega el aceite de oliva y el jugo de limón si decides usarlo.

Masajea el pollo con las manos para que los condimentos se adhieran correctamente. Si tienes tiempo, deja reposar el pollo entre 30 minutos y 12 horas en la heladera para potenciar el sabor.

3. Armar la fuente para horno

En una fuente amplia para horno, distribuye las patatas formando una base pareja. Añade los dientes de ajo enteros o ligeramente aplastados.

Coloca los muslos de pollo encima de las patatas, con la piel hacia arriba. Esto permitirá que la grasa del pollo caiga sobre las patatas durante la cocción, aportándoles un sabor espectacular.

Si deseas un resultado más jugoso, añade medio vaso de caldo, agua o vino blanco en el fondo de la fuente, cuidando de no mojar la piel del pollo.

4. Cocción

Precalienta el horno a 200 °C.

Introduce la fuente en el horno y cocina durante aproximadamente 50 a 60 minutos. A mitad de cocción, remueve las patatas con cuidado para que se doren de manera uniforme.

Durante los últimos 10 minutos, puedes subir la temperatura a 220 °C para lograr un dorado más intenso y una piel extra crujiente.

Trucos para que el pollo quede crujiente y jugoso

  • Seca muy bien el pollo antes de condimentarlo.
  • Usa una fuente amplia para evitar que se cocine al vapor.
  • No tapes la bandeja con papel aluminio durante toda la cocción.
  • Coloca siempre la piel hacia arriba.
  • Precalienta el horno correctamente.

Errores comunes que debes evitar

  • Amontonar las patatas.
  • Agregar demasiado líquido.
  • Cocinar a temperatura baja.
  • Usar pollo húmedo.
  • No dejar reposar el pollo antes de servir.

Variantes de la receta

Pollo al horno con limón y ajo

Agrega rodajas de limón entre las patatas y el pollo para un sabor fresco y aromático.

Pollo al horno con hierbas mediterráneas

Utiliza romero, tomillo, laurel y albahaca.

Pollo al horno picante

Añade paprika picante o ají molido.

Pollo al horno con miel y mostaza

Pincela el pollo con una mezcla de miel y mostaza en los últimos 15 minutos.

Con qué acompañar este plato

  • Ensaladas frescas
  • Verduras asadas
  • Arroz blanco
  • Pan casero

Conservación y recalentado

Guarda las sobras en un recipiente hermético hasta 3 días en la heladera. Para recalentar, utiliza el horno para mantener la textura crujiente.

Beneficios de esta receta

  • Fácil y económica
  • Ideal para toda la familia
  • Nutritiva y saciante
  • Perfecta para preparar con anticipación

Conclusión

Los muslos de pollo al horno con patatas asadas y ajo son una receta clásica, reconfortante y deliciosa que nunca falla. Con ingredientes simples y una preparación clara, puedes lograr un plato digno de cualquier mesa.

Aplicando los trucos y consejos de esta guía, conseguirás un pollo dorado, jugoso y lleno de sabor que se convertirá en un infaltable de tu cocina.

Similar Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *