Patatas Asadas con Ajo y Hierbas

Las patatas asadas con ajo y hierbas son una de esas recetas que parecen simples, pero que esconden un mundo de sabor. Con pocos ingredientes y un proceso muy sencillo, puedes crear un acompañamiento que se convierte en el centro de la mesa. Esta receta es perfecta para quienes buscan una guarnición crujiente, aromática y llena de personalidad, ideal para acompañar carnes, pescados, pollo o incluso para disfrutar sola con una ensalada fresca.

En muchos hogares, las patatas asadas son un clásico de los fines de semana. Su aroma invade la cocina y despierta recuerdos de comidas familiares, reuniones con amigos y cenas reconfortantes. Y es que este plato tiene una cualidad muy especial: se puede preparar con lo que tengas en casa, sin necesidad de ingredientes complicados, pero con un resultado que parece hecho en un restaurante.

En esta guía completa te voy a enseñar cómo preparar patatas asadas con ajo y hierbas, con todo detalle, para que te salgan perfectas cada vez. También te daré variantes, consejos, errores comunes y formas de servirlas para que se conviertan en tu receta de cabecera.

¿Por qué las patatas asadas son tan populares?

Las patatas asadas son una de las guarniciones más versátiles de la cocina. Su sabor neutro permite combinarlas con casi cualquier ingrediente, y su textura crujiente por fuera y suave por dentro las hace irresistibles.

Además, las patatas son económicas y nutritivas, y se pueden preparar de muchas formas: puré, fritas, al vapor, cocidas, en guisos… pero las asadas tienen un encanto especial porque:

  • La piel se vuelve crujiente y dorada
  • El interior queda suave y cremoso
  • El ajo y las hierbas aromáticas aportan un aroma irresistible
  • Se pueden preparar en grandes cantidades
  • Se conservan bien y se recalientan sin perder textura

Por eso, esta receta es ideal para una cena familiar, una reunión o incluso para preparar por adelantado.

Ingredientes (para 4 personas)

  • 1 kg de patatas (mejor para asar)
  • 4 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de romero seco (o una ramita fresca)
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • Sal y pimienta al gusto
  • Opcional: perejil fresco para decorar
  • Opcional: jugo de limón para un toque fresco

Paso 1: Elige las patatas correctas

La elección de la patata es clave. Para asar, lo ideal es usar patatas firmes que no se deshagan fácilmente, pero que tengan un interior cremoso. Las patatas tipo “para asar” o “patatas de piel fina” suelen funcionar muy bien.

Si las patatas son muy grandes, puedes cortarlas en gajos o en cubos. Si son pequeñas, puedes dejarlas enteras o cortarlas por la mitad.

Paso 2: Lava y corta las patatas

Lava bien las patatas para quitar la tierra. Puedes dejarlas con piel si lo deseas, porque la piel aporta textura y sabor.

Córtalas en cubos o gajos de tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme.

Paso 3: Prepara el aderezo de ajo y hierbas

En un bol grande mezcla:

  • aceite de oliva
  • ajo picado
  • romero
  • tomillo
  • orégano
  • sal y pimienta

El ajo debe estar bien picado para que su sabor se distribuya de manera uniforme.

Si quieres un sabor más suave, puedes usar ajo en polvo, pero el ajo fresco siempre dará un aroma más intenso y auténtico.

Paso 4: Mezcla las patatas con el aderezo

Agrega las patatas al bol y mezcla bien hasta que queden completamente cubiertas con la mezcla de aceite y hierbas. Es importante que el aceite cubra bien las patatas, porque esto ayuda a que se doren y queden crujientes.

Paso 5: Hornea las patatas

Coloca las patatas en una bandeja de horno en una sola capa. Si se amontonan, no quedarán crujientes.

Precalienta el horno a 200°C y hornea durante 45–55 minutos, volteándolas a mitad de cocción para que se doren de manera uniforme.

Resultado final

Las patatas quedarán doradas, crujientes por fuera y suaves por dentro. El aroma del ajo y las hierbas hará que se conviertan en el acompañamiento favorito de cualquier plato.

Variantes deliciosas (para cambiar el sabor sin complicarte)

Patatas con queso gratinado

En los últimos 5 minutos de horneado, añade queso rallado (mozzarella, parmesano o cheddar) y deja que se derrita y se dore.

Patatas picantes

Agrega pimentón picante o chile en polvo para dar un toque fuerte y sabroso.

Patatas con limón

Añade ralladura de limón y jugo al final para un sabor fresco y aromático.

Patatas con tocino

Agrega trocitos de tocino crujiente al final. Quedarán deliciosas y con un toque extra de sabor.

Consejos para que queden perfectas cada vez

1. No amontones las patatas

Si están muy juntas, el vapor no se escapará y no quedarán crujientes.

2. Usa una bandeja amplia

Esto permite que el calor circule y las patatas se doren mejor.

3. Puedes hervirlas antes

Si quieres acelerar el proceso y obtener un interior más suave, puedes hervir las patatas 5–7 minutos antes de hornearlas.

4. Agrega mantequilla al final

Si quieres un sabor más rico, agrega una cucharada de mantequilla en los últimos minutos.

¿Con qué acompañar estas patatas?

Estas patatas asadas son tan versátiles que combinan con casi todo:

  • pollo asado
  • carne a la parrilla
  • pescado al horno
  • ensaladas frescas
  • huevos pochados
  • hamburguesas

También puedes servirlas como snack o aperitivo, acompañadas de una salsa de yogur o mayonesa con ajo.

Conservación y recalentado

Las patatas asadas se conservan bien en un recipiente hermético en el refrigerador por 2–3 días. Para recalentarlas y que queden crujientes, lo mejor es usar el horno o una sartén, no el microondas.

Conclusión

Las patatas asadas con ajo y hierbas son una receta simple, económica y llena de sabor. Con solo unos ingredientes básicos, puedes crear un acompañamiento que eleva cualquier plato. Es un clásico que nunca falla y que siempre resulta reconfortante.

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