Pierna de Cordero al Horno con Patatas
El Asado Clásico, Jugoso y Aromático que Nunca Falla
La pierna de cordero al horno con patatas es uno de los grandes clásicos de la cocina tradicional. Un plato contundente, aromático y lleno de sabor, ideal para domingos en familia, celebraciones, Navidad, Pascua o cualquier ocasión especial en la que quieras servir algo verdaderamente memorable.
Bien hecha, la carne queda tierna y jugosa, con la piel dorada y crujiente, mientras las patatas se impregnan de todos los jugos del asado. Es una receta sencilla, pero requiere respeto por el producto y algunos trucos clave para que quede perfecta.
Por qué esta receta es un éxito asegurado
✔️ Plato festivo y tradicional
✔️ Ingredientes sencillos
✔️ Sabor profundo y auténtico
✔️ Ideal para compartir
✔️ Guarnición incluida
✔️ Aroma irresistible en toda la casa
Ingredientes (4–6 personas)
Ingredientes principales
- 1 pierna de cordero (1,8 – 2,2 kg)
- 1,2 kg de patatas
- 4–5 dientes de ajo
- 2 ramas de romero o tomillo
- 1 hoja de laurel
- 150 ml de vino blanco
- 150 ml de caldo de carne o agua
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal gruesa
- Pimienta negra al gusto
Opcionales tradicionales
- Zumo de ½ limón
- Un chorrito de brandy
- Cebolla en juliana
- Zanahorias en rodajas
Preparación paso a paso
1️⃣ Preparar la pierna de cordero
- Saca la pierna del frigorífico 30–40 minutos antes para que esté a temperatura ambiente.
- Sécala bien con papel de cocina.
- Haz pequeños cortes en la carne.
- Introduce en ellos láminas de ajo y ramitas de romero.
- Sala generosamente y añade pimienta negra.
- Rocía con un buen chorro de aceite de oliva.
👉 Este paso es clave para aromatizar la carne desde el interior.
2️⃣ Preparar las patatas
- Pela las patatas y córtalas en rodajas gruesas o en cuartos.
- Sala ligeramente.
- Colócalas en el fondo de una bandeja grande de horno.
- Añade cebolla o zanahoria si las usas.
- Riega con un poco de aceite y mezcla.
Las patatas actuarán como base y absorberán los jugos del cordero.
3️⃣ Montaje del asado
- Coloca la pierna de cordero encima de las patatas, con la piel hacia arriba.
- Añade la hoja de laurel.
- Vierte el vino blanco y el caldo por los lados (nunca directamente sobre la carne).
- Añade el zumo de limón o brandy si deseas.
Horneado perfecto
Temperatura y tiempos
- Precalienta el horno a 180 °C (calor arriba y abajo).
- Introduce la bandeja en la parte media.
- Asa durante 90 minutos aproximadamente, según tamaño.
Durante el horneado:
- A los 40–45 minutos, da la vuelta a la pierna.
- Riega la carne con sus propios jugos cada 20 minutos.
- Si se dora demasiado rápido, cúbrela con papel de aluminio.
Último dorado:
- En los últimos 15 minutos, sube a 200 °C para una piel crujiente.
👉 El cordero debe quedar dorado por fuera y muy tierno por dentro.
Reposo (imprescindible)
- Saca la pierna del horno.
- Déjala reposar 10–15 minutos cubierta ligeramente con papel de aluminio.
Esto permite que los jugos se redistribuyan y la carne quede más jugosa.
Presentación
- Coloca la pierna entera en una fuente grande.
- Rodéala con las patatas doradas.
- Baña todo con la salsa del asado.
- Decora con romero fresco.
Sirve caliente y recién cortada.
Guarniciones que combinan de maravilla
Aunque ya lleva patatas, también acompaña bien con:
- Ensalada verde sencilla
- Pimientos asados
- Verduras al vapor
- Pan rústico para mojar la salsa
Variaciones tradicionales
Al estilo castellano
Solo ajo, sal, agua y horno. Puro sabor.
Con limón y tomillo
Más fresco y aromático.
Con vino tinto
Salsa más intensa y profunda.
Toque dulce
Añade un hilo de miel al final.
Consejos de chef
- Usa sal gruesa para la piel.
- No pinches la carne durante el asado.
- Riega con frecuencia.
- No tengas prisa: el cordero necesita tiempo.
- Compra carne de buena calidad.
Conservación
- Nevera: hasta 2 días bien tapado
- Recalentar a horno suave con un poco de caldo
- La carne sobrante es ideal para croquetas o empanadas
Un plato que es pura tradición
La pierna de cordero al horno con patatas es mucho más que una receta: es tradición, reunión y sabor auténtico. Un plato noble que, bien hecho, siempre triunfa.
