Pudín de Peras Casero: La Receta Tradicional de la Abuela que Nunca Falla
Nada evoca tantos recuerdos entrañables como el aroma de un postre horneándose lentamente en casa. El pudín de peras casero, preparado siguiendo la receta tradicional de la abuela, es uno de esos dulces que conectan generaciones, sabores y emociones. Es sencillo, honesto y profundamente reconfortante. No necesita ingredientes sofisticados ni técnicas complicadas: solo productos básicos, un poco de tiempo y mucho cariño.
Este postre ha pasado de mano en mano, escrito en cuadernos gastados o memorizado a fuerza de repetición. Cada familia tiene su versión, pero todas comparten la misma esencia: aprovechar peras maduras, crear una masa suave y dejar que el horno haga su magia. El resultado es un pudín húmedo, aromático y delicado, perfecto para disfrutar en cualquier momento del día.
Si estás buscando un postre fácil, económico y con un resultado garantizado, esta receta es ideal. Tanto si eres principiante como si ya tienes experiencia en la cocina, este pudín de peras siempre sale bien y conquista a todos los que lo prueban.
Un postre sencillo con alma de hogar
El pudín de peras destaca por su equilibrio. No es excesivamente dulce, tiene una textura suave y un sabor natural que proviene principalmente de la fruta. Las peras, al hornearse, se vuelven tiernas y jugosas, aportando humedad y un dulzor delicado que combina a la perfección con la masa.
Además, preparar este tipo de postres en casa tiene un valor especial. Cocinar siguiendo recetas tradicionales es una forma de mantener vivas las costumbres familiares, de crear recuerdos nuevos mientras honramos los antiguos. El simple gesto de mezclar los ingredientes, colocar las peras con cuidado y esperar frente al horno nos conecta con una cocina más pausada y consciente.
Ingredientes necesarios
Esta receta está pensada para un molde estándar de budín y rinde entre 6 y 8 porciones generosas.
- 3 peras maduras (firmes, no demasiado blandas)
- 2 tazas de harina de trigo
- 1 taza de azúcar
- ½ taza de mantequilla derretida
- 2 huevos
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
Opcionales:
- Canela o nuez moscada para un toque especiado
- Nueces o almendras picadas para añadir textura
- Azúcar moreno en lugar de blanca para un sabor más profundo
Preparación paso a paso
1. Preparar el horno y el molde
Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa ligeramente un molde para budín con mantequilla o aceite. Si deseas, espolvorea un poco de harina y retira el exceso para facilitar el desmoldado.
2. Preparar las peras
Pela las peras, retira el corazón y córtalas en rodajas finas. Es importante que no sean demasiado gruesas para que se cocinen bien y se integren con la masa. Reserva.
3. Batir huevos y azúcar
En un bol grande, bate los huevos junto con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y homogénea. Este paso ayuda a incorporar aire, lo que dará como resultado un pudín más esponjoso.
4. Añadir mantequilla y vainilla
Agrega la mantequilla derretida (ya tibia, no caliente) y la esencia de vainilla. Mezcla suavemente hasta integrar.
5. Incorporar los ingredientes secos
Tamiza la harina junto con el polvo de hornear y la pizca de sal. Incorpóralos poco a poco a la mezcla húmeda, mezclando con movimientos suaves hasta obtener una masa lisa y sin grumos.
6. Montar el pudín
Vierte la mitad de la masa en el molde. Coloca una capa de rodajas de pera de manera uniforme. Cubre con el resto de la masa y alisa la superficie. Distribuye algunas rodajas más de pera por encima, presionándolas ligeramente.
7. Hornear
Lleva al horno durante 40–45 minutos. El tiempo puede variar según el horno, así que revisa con un palillo: si sale limpio al insertarlo en el centro, el pudín está listo.
8. Enfriar y desmoldar
Retira del horno y deja reposar unos 10–15 minutos. Desmolda con cuidado y deja enfriar un poco más antes de cortar.
Cómo servir el pudín de peras
Este pudín es delicioso tanto tibio como frío. Puedes disfrutarlo solo o acompañarlo de:
- Crema batida o nata
- Yogur natural
- Helado de vainilla
- Un poco de miel o sirope
- Azúcar glas espolvoreada por encima
Es perfecto para una merienda, como postre después de la comida o incluso con un café por la mañana.
Consejos de la abuela
- Usa peras maduras pero firmes para que no se deshagan en exceso.
- No sobrebatas la masa una vez añadida la harina.
- Precalienta siempre el horno y evita abrirlo durante los primeros 30 minutos.
- Deja reposar el pudín antes de cortarlo para que mantenga su forma.
Ventajas de un postre casero
Preparar este pudín en casa te permite controlar los ingredientes, reducir el azúcar si lo deseas y evitar conservantes. Además, cocinar en casa es una forma de compartir tiempo y crear recuerdos, algo tan valioso como el propio postre.
Un clásico que nunca falla
El pudín de peras casero es uno de esos postres que se adaptan a cualquier ocasión. Es humilde pero delicioso, fácil pero especial. Cada bocado recuerda que no hacen falta grandes complicaciones para disfrutar de algo verdaderamente bueno.
Prepararlo es más que cocinar: es revivir tradiciones, llenar la casa de aromas dulces y compartir momentos con quienes más queremos. Sin duda, una receta que nunca falla y que siempre merece un lugar en nuestra cocina. 💛
